Se refiere a una cuerda delgada o un cordel generalmente hecho de materiales como algodón, yute o cáñamo. Se emplea para diversos propósitos, como atar objetos, asegurar paquetes, en trabajos de artesanía, jardinería, agricultura, entre otros.
En el ámbito rural, el fitillo es comúnmente utilizado para atar haces de hierbas, frutas o verduras, para mantenerlas juntas y facilitar su manipulación o transporte. En el contexto urbano, se emplea en el embalaje de paquetes pequeños o para trabajos de bricolaje y manualidades.