Es un conjunto de elementos utilizados en la instalación de inodoros. El tornillo es un accesorio roscado, generalmente de metal, que se utiliza para fijar el inodoro al piso o al suelo. El tarugo, por otro lado, es un objeto cilíndrico que se inserta en un agujero previamente perforado en el piso o la pared para proporcionar una base sólida sobre la cual se puede apretar el tornillo.
Este conjunto se usa comúnmente para asegurar el inodoro al suelo de manera firme y estable, garantizando que no se mueva ni se tambalee con el uso. Esto es esencial tanto para la comodidad del usuario como para prevenir posibles daños en la instalación y el suelo circundante.